martes, 7 de septiembre de 2010

Parajes.


"Erandeny"

Caminando entre el pasto, va cantando la nena,

Zigzagueante entre cardos, cortando espigas blancas.

Una criatura la vigila a distancia, inmóvil, alerta y

ella cruza la frontera sin siquiera darse cuenta,

las hormigas le persiguen, con escudos de hierba,

se cuelgan de sus pies con espadas pequeñas.

Las lágrimas ruedan, la voz de Eco resuena,

baja el sol escurriéndose sobre un lienzo violeta.

La criatura la toma del vestido con muda torpeza,

besa sus lagrimas, ella abraza a la bestia

y juntos regresan por la distante vereda.

lunes, 10 de marzo de 2008

Mira el cielo.



Lo cotidiano.

Miraba el cielo un domingo que como cualquier otro pasaba despacio y tranquilo.
Esa mañana sobre las paredes de mi habitación, se reflejaban colándose por la ventana algunos tímidos rayos de sol y tumbada de cabeza en mi cama observaba tras el vidrio como unas nubes aborregadas y soñolientas, navegaban entre el azul del cielo y yo, enredada en mis cobijas, disfrutando del sueño que me provoca el ultimo día de descanso y los enredos interminables de mi mente, comprendí que el cielo es otro misterio cotidiano, otra cosa de la que asombrarse cada día, una libreta en la que escribir los sueños, otra pieza clave de por que existe el infinito; tal vez a nadie le interese ver el cielo, amanecemos un día mas y lo vemos indiferentes como el espectador que desprecia la escenografía de un teatro, jamás había notado lo fácil que la gente deja de verlo, si el cielo se cayera un día para mi seria el día mas triste del mundo, el mas oscuro de nuestras vidas, como cualquier otro día como el que vivimos a diario sin mirar el cielo.